Carmelitas Descalzas Coatzacoalcos, Ver.

Dirección

Av. Universidad 105
Col. Benito Juárez
94600 Coatzacoalcos, Ver.
Tel: (01921) 214 27 33
Fax: (01921) 214 57 06

Monasterio del espíritu Santo

De la comunidad de Carmelitas Descalzas de Orizaba, Veracruz, salimos la noche del 18 de Septiembre de 1989, a petición del Excmo. Señor Obispo Don Carlos Talavera Ramírez, obispo emérito de Coatzacoalcos, Ver. Arribamos a esta ciudad y puerto nueve hermanas (cuatro profesas solemnes y cinco novicias). Nuestra Erección canónica fue presidida por el mismo Señor Obispo de Coatzacoalcos, concelebrando con N.R. Padre Provincial Fr. Bernardo Chehaibar, el día 20 de Julio de 1993. Gracias a la mano providente de Dios y de muchas personas generosas, después de muchos sacrificios y privaciones para nuestra Comunidad, tuvimos la bendición de nuestro convento el día 19 de Diciembre de 1997. Poco tiempo después, el día 25 de junio de 1998, fue la bendición de nuestra capilla, celebración que presidió, como delegado del Señor Obispo Mons. Víctor Phillips, concelebrando con N.R. Padre Provincial Fr. Nicolás García, N.P. Enrique Vega y varios sacerdotes del Seminario Mayor.
Verdaderamente la ayuda de San José en todo momento fue muy palpable en el tiempo de la construcción, a él se le encomendaba todo lo del material.
A sus pies tenía en pequeño todo lo que necesitábamos para la obra, saquitos de arena, de cemento, de grava, pedacitos de varilla, y aluminio; no podían faltar el de frijol, arroz, azúcar, jabón, un detalle curioso a este respecto, en una ocasión ya no nos querían enviar la arena, y una hermana se dio cuenta de que San José ya no tenía el costalito, y a hacer otro, y gracias a Dios, la siguieron enviando, y la Señorita de la tienda donde vendían el aluminio, preguntaba, ¿Ya les falta poco?, si, le decíamos, y cuando terminamos, ella cerró su tienda para dedicarse a otra cosa, nos esperó para ayudarnos por intercesión de San José…nunca nos faltó nada y la obra no se detuvo en ningún momento, y en medio de esta obra de Dios, son muchas anécdotas que se cuentan que es imposible resumir en muy pocas líneas.
Esta ayuda de San José hasta el día de hoy es muy significativa para la comunidad, tanto material como espiritual, y si con los ojos se pueden ver sus prodigios, los que escapan a nuestra mirada son incontables.
Nuestra misión en ésta Diócesis de Coatzacoalcos, es desde esa amistad fuerte con Dios, que no nos niegue nada en especial la santificación de los sacerdotes, y la salvación de las almas, también oramos para que como dice Teresa sean muchos y sobre todo Santos, porque hay escases de vocaciones y es imposible abarcar todos los ambientes. Por ser puerto es un lugar bullicioso, esto da un impulso a nuestra entrega en la mortificación y ofrendamos todo, en especial el calor, con alegría, y este testimonio de entrega generosa y alegre no escapa a la vista de las personas… con el llamado Dios da la gracia.
En el tiempo de Cuaresma y Semana Santa, hay fiesta en grande, carnaval, feria, eventos en la playa y con eso, todo lo que implica, pecado en abundancia, vicios. Y es significativo cuando el Viernes Santo se ha hecho el viacrucis en la orilla de la playa, y cuentan como algunas personas dejan ese momento de diversión para unirse… La gente está sedienta de Dios, confían en la oración que será escuchada de las Madres Carmelitas, y la invitación es que verdaderamente, todos podemos pedir a Dios con confianza, de que seremos escuchados. Somos de Él y para Él nacimos, que lo que mande hacer en nosotros se cumpla.
Somos una comunidad que se sostiene con la ayuda en primer lugar de Dios, espiritualmente también siempre nos han asistido, tenemos nuestra Santa Misa todos los días, y de ahí parte toda nuestra jornada, también nos sostenemos con nuestro trabajo, y con la generosidad de las personas que se acercan a la comunidad.
Verdaderamente Dios ha escogido a lo débil del mundo para demostrar su fuerza, y Él se manifiesta en cada una de las hermanas con sus dones para ponerlos al servicio de la comunidad, y el ser de cada una para vivir en oblación por Él, con Él y en Él, y todo con alegría…

Contáctanos