PRIMERA LECTURA: HECHOS 1, 1-11
SALMO RESPONSORIAL: Del SALMO 46
SEGUNDA LECTURA: EFESIOS 4, 1-13
EVANGELIO: MARCOS 16, 15-20

Reflexión DominicalPor la fuerza de Dios, en la resurrección de Jesús la muerte ha sido vencida. Una forma de manifestar esa fe cristiana es la Ascensión. Jesús elevado al cielo, no abandona la tierra; sigue vivo y activo en sus seguidores. Es lo que entendieron los primeros discípulos en su encuentro con el Resucitado: hay que proseguir la misión que llevó a cabo Jesús de Nazaret. A partir de la ascensión comienza el tiempo de la Iglesia cuya misión es hacer inolvidable a Jesucristo: su evangelio, su forma de vivir y de morir, su victoria sobre la muerte.

2. Los obispos de América Latina reunidos en Aparecida, Brasil, 2007, invitan a que todos los cristianos seamos discípulos y misioneros. Con que dijeran discípulos ya es suficiente, porque siendo discípulos de Jesús, es decir viviendo y actuando como él vivió, seremos ya sal de la tierra y luz del mundo. Solo cuando seamos discípulos con autenticidad, seremos auténticos misioneros, transmitiremos el evangelio.

3. El evangelio de Jesucristo se resume: Dios es amor, nos ama incondicionalmente y su deseo es que nos amemos unos a otros, que nos relacionemos como hermanos. Este evangelio está ya de algún modo sugerido por Dios en la conciencia de todos los seres humanos, pues la Palabra que es Jesucristo a todos ilumina. Anunciar el evangelio a toda criatura es despertar en los seres humanos esa presencia de la Palabra y explicitarla desde la fe en Jesucristo y en su cuerpo que es la comunidad llamada Iglesia; evangelizar “a toda la creación”, porque toda la creación camina con la humanidad hacia esa plenitud de vida garantizada en la resurrección de Jesús.

P. Fr. Antar Elías Chain OCD