La importancia de la expresión

Autor: Hna. Verenice de Jesús Orante OCD

Federación San José de GuadalupeEscribo sobre la importancia que tiene la expresión a través de las palabras las cuales son parte fundamental de una sana comunicación. Expresar lo que pensamos en el momento adecuado, valorar nuestra expresión y la de las demás, estar abiertas y disponibles para compartir y recibir diferentes puntos de vista en diálogo fraterno, nos ayudará a no reprimirnos, ni ocultarnos, ya que si no nos expresamos como somos, y ponemos palabras y nombre a lo que sucede, nuestros pensamientos, actitudes, emociones quedarán ocultas y no serán asumidas y por consecuencia tampoco redimidas. San Pablo nos dice: “que Dios exalto a Jesús y le dio un nombre superior a todo nombre” (Flp 2,9) por el que recibimos la salvación, todo aquello que en nuestras relaciones sea reconocido y tenga nombre será sanando y redimido por Él.

Las etapas de formación son el espacio ideal para dejar que la persona exprese todo lo que es, para moldear su ser al estilo propio de nuestra familia religiosa de carmelitas descalzas. La persona no puede vivir en un estado permanente de represión tarde o temprano nuestro mismo ser saca lo que lleva dentro y muchas veces de manera violenta o sin control, causando un gran desconcierto tanto para sí misma como para las demás y el no expresarlo en su momento puede ser una de sus causas. El ego herido es muy sutil y puede manifestarse en toda su amplitud cuando se tenga autoridad siendo la misma persona inconsciente de ello creando así su propio rechazo envuelta en un círculo sin salida generación tras generación y el daño es muy grande.

En el proceso de aprendizaje del dialogo son importantes: la claridad y las razones que se expresen en el momento deFederación San José de Guadalupe la corrección o del compartir cotidiano, para que la persona se convenza y asuma con libertad y responsabilidad su ser y actuar dentro de la vida comunitaria, sin hacer responsable a las demás de su propio comportamiento. Jesús nuestro modelo por excelencia nos muestra el camino de asumir con responsabilidad nuestra vida y cuando llega el momento de su muerte dice: “nadie me quita la vida, yo la doy voluntariamente” Juan 10,18. En un acto supremo de libertad. No dejemos que nadie nos arrebate nuestra libertad, ni que nuestra voluntad sea esclava de nadie “sino del que la compró por su sangre”. CV 4,8

Es muy importante propiciar un clima de confianza, de aceptación, libre de juicios, para propiciar el aprendizaje del dialogo que construye y forma comunidad, nuestra santa Madre dice “crece la caridad con ser comunicada” Vida 7,22 y solo podrá ser comunicada si se dan las condiciones necesarias. Se formaran así personas adultas, maduras, libres, abiertas, al estilo del buen Jesús, capaces de asumir responsabilidades en un futuro con gran beneficio para toda la comunidad, la Iglesia y el mundo.