MISERICORDIA …SIGUE SIENDO HOY… UNA PROPUESTA… UNA NECESIDAD

Carmelitas Descalzas, MéxicoEl Papa Francisco al abrir el año de la misericordia hizo entrever la dirección o mejor dicho el rostro que la Iglesia ha de mostrar en estos tiempos en el proceso en que la humanidad se encuentra. Un proceso de crecimiento, de humanización, para ello se nos propuso vivir misericordiosos como el Padre…
Pudiera sonar polémica y novedosa la sugerencia del Papa sin embargo tiene tiempo que los místicos han levantado la voz para gritar que el hombre enferma cuando decrece de humanización y que su cura es justamente asumir con toda y en toda su capacidad su esencia humana. El Papa no es la excepción, su palabra dirigida a la humanidad ha sido determinante; porque hoy la misericordia no es solo una propuesta a la situación del hombre sino una necesidad.
A la luz de las orientaciones de los místicos del Carmelo, de este movimiento eclesial y en mi experiencia personal, he Carmelitas Descalzas, Méxicollegado a las reflexiones que aquí comparto; creo que sigue vigente esta propuesta por ser no sólo una rasgo de Jesús o el más importante sino porque creo que sencillamente Dios enseña a la persona a SER desde su condición trascendente. Y esto me ha llevado a plantear-me una mejor postura como Mujer Carmelita; también me lleva a pensar que para vivir misericordiosamente, es muy importante caminar y crecer juntos, en comunidad, y creo que aquí el Carmelo tiene una palabra importante que dar en esa reflexión, para iluminar otros caminos; es importante voltear a los místicos, escucharlos, observarlos, entrar en contacto con ellos para a través de su experiencia encontrar claridad a nuestras propias situaciones. Teresa de Jesús en su tiempo dio unCarmelitas Descalzas, México vuelco no solo a la Iglesia de su tiempo sino también a la sociedad; y es de notar que ella también deseaba dar solución a los problemas que como Iglesia y mundo vivían; curioso, que para comenzar esta gran empresa (C.V 4) comienza por sí misma determinándose a hacer lo que podía; y cuando le pidan o pregunten cómo comenzar este proceso dirá en el Castillo Interior que no hay otra puerta para que Dios nos haga grandes mercedes y nosotros también hacerlas, si no acabamos con la ignorancia de saber quiénes somos, que somos capaces de relacionarnos no menos que con Dios y que es importantísimo reconocer nuestra dignidad de ser personas… Esto es la oración… (1 Mor.1-3)(V 22,6).
Carmelitas Descalzas, MéxicoJuan de la cruz por su parte insistirá en decir que le es necesario a la persona purificarse de todos los vicios con los que ha deformado, contaminado la imagen de Dios y de sí mismo; porque si hoy el hombre adolece con escrúpulos, traumas, miedos, esclavitudes, frustraciones, si condena, etc., es porque la imagen de Dios con que vive, no es una idea sana, real, pues no le lleva a su plenitud sino al sufrimiento y amargura. Y el Dios de Juan, es un Dios que solo se ocupa, solo se complace… de engrandecer a la persona (C. 28, 1).
La reflexión de la misericordia es todavía hoy uno de los tantos llamamientos que nos hace Dios a través de la vida para conducirnos a nuestro centro donde Él nos habita y poder relacionarnos mejor con nosotros mismos sin egoísmo, libres de cualquier esclavitud y en la verdad de nuestra realidad humana y no desde unos irracionales conceptos que aminora el SER y quehacer diario. El ejercicio de la misericordia no solo se reduce a obras externas a los necesitados sino que va más profundo, porque como lo hemos mencionado y como los místicos lo gritan, va a hacer conciencia de la necesidad de rehacer el yo interior y… solo así se podrá acercar al otro no para dar… sino para compartir la realidad de saberse amado, acogido y capacitado para amar y acoger. La misericordia no es dar algo Carmelitas Descalzas, Méxicosino recibir-se desde las entrañas. Hoy la propuesta de la misericordia no es la única posibilidad para el hombre, es –insisto- un llamado de Dios a reconocerse amado, acogido y capacitado para relacionarse con quien sea y dejar de una vez por todas de la falsa idea de que no puede caminar sin quitar de en medio al otro para vivir…
La invitación a la misericordia hay que hacerla nuestra primeramente y hacer caso de las palabras de san Juan de la Cruz que nos invita a dejarnos amar y hacer bien por Dios recibiendo su amor que comunica según sus atributos y riquezas con ese rostro lleno de gracias…Dios y los místicos no dejarán de indicar a la persona, que el camino de humanización es la vía y respuesta a toda necesidad que se plantee y desde la situación en que se encuentre.

Hna. Elisa Ma. De la Misericordia OCD