Vida nueva

 

Carmelitas Descalzas, México

El Señor nos invita a dejar al hombre viejo y ser un hombre nuevo, y enfatizo la palabra invita, ya que Él, no nos obliga a cambiar sino que respeta nuestro libre albedrío.
El ser humano es un ser holístico, es decir, que estamos integrados por tres dimensiones: Espíritu, cuerpo y mente y sería bueno reflexionar en cuál de ellas necesito mejorar, porque las tres dimensiones interactúan constantemente en nosotros, y si en alguna estamos haciendo algo mal, pues repercutirá en todas.
SER HUMANO

Somos un todo, una unidad
La palabra “unidad” nos hace entender que el ser humano no es un compuesto, una suma de partes o elementos. No son tres naturalezas. Son tres dimensiones de una misma persona. Para comprender mejor esta unidad trial propia del ser humano, recordemos las palabras de San Pablo: «Que Él, el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, el espíritu, el alma, y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo» (1Tes 5,23). El alma viene siendo la dimensión mental. El hombre es, por su propia naturaleza, una unidad bio-psico-espiritual. Ahora veamos en qué consiste cada una.
LA DIMENSIÓN ESPIRITUAL

Carmelitas Descalzas, MéxicoÉsta dimensión se expresa como huella de Dios en el ser humano, lo que se llama mismidad, que consiste en el núcleo mismo del hombre. En dicha dimensión se encuentra la conciencia y la libertad humana, así como la apertura al encuentro, la capacidad de relacionarse con Dios, y la apertura al sentido de la existencia.
Hace referencia a la experiencia interior más profunda de la persona, que la conduce a dotar de sentido y propósito a las propias acciones y existencia, sean cuales sean las condiciones externas, lo que significa aprender cómo encontrar disfrute en la experiencia cotidiana; a contar con un sistema de valores y con el compromiso de aplicarlos; a centrarse en algo que va más allá de uno mismo, esto es, a trascender; al uso del propio potencial creativo; a la contemplación de la vida y a aprovecharla de acuerdo con las propias aspiraciones y convicciones y las del grupo al que se pertenece.
Incluye realizar las prácticas asociadas a la fe, la creencia o los valores morales que se profesan.
Dios, nuestro Señor, nos dio un espíritu, Eclesiastés 12,7 “y que el polvo torne a la tierra como era antes, y que el espíritu vuela a Dios, que es quien lo dio” y es nuestra responsabilidad acrecentar y fortalecer esta dimensión, que es la que nos sostendrá en aquellos momentos de dificultad que tengamos, Proverbios, 18,14 “Lo que mantiene al hombre en su enfermedades su espíritu; pero ¿cómo levantar a un espíritu deprimido?”
Y fíjense, cómo sin darnos cuenta, con nuestros pensamientos influimos en debilitar ésta dimensión. Líneas arriba dice que la dimensión espiritual conduce a dotar de sentido y propósito a las propias acciones y existencia. Día con día realizamos un sin fin de actividades, más lo que las hace diferentes, es nuestra actitud del cómo realizarlas. Por ejemplo, si en la vida diaria una de mis acciones es barrer, cambia mucho si lo hago quejándome o de mala gana, esto obviamente me generará: Carmelitas Descalzas, Méxicoenfado y mal humor, el cual reflejaré con la primera persona con la que interactúe. En cambio, si lo hago con una buena actitud, de buena manera y ofreciéndolo a Dios, mi sentir va a ser de alegría y estar de buen humor con todos.
También, es importante tener un para qué vivir, el cual sería el motor que nos impulsa a vivir, a no dejarnos vencer por cualquier circunstancia ajena a nosotros.

DIMENSIÓN MENTAL

Carmelitas Descalzas, MéxicoIntegrada por nuestra percepción influenciada por nuestros cinco sentidos y por las experiencias de nuestro pasado, dicha percepción da origen a: nuestros pensamientos, creencias reales e irracionales, ideas, prejuicios, valores, conocimiento, memoria, inteligencia, imaginación, atención, aprendizaje, la voluntad, nuestras decisiones, etc. y también, emergen nuestras emociones y sentimientos.
Pensamientos, emociones y sentimientos dan origen a nuestro actuar y a través del lenguaje expresamos lo que pensamos y sentimos. Por eso, que importante es cuidar el cómo nos hablamos a nosotros mismos y el cómo me dirijo a mis semejantes
DIMENSIÓN FÍSICA

Se refiere a nuestro cuerpo humano, que es la máquina más maravillosa y completa que existe.Hay muchas personas que Carmelitas Descalzas, Méxicono reconocen el valor de nuestro cuerpo como algo sagrado, como parte de nuestro propio ser, como parte de nuestra dignidad, de nuestro valor como personas humanas.El cuerpo es sagrado, es el medio material que Dios nos ha regalado para poder realizar miles de obras buenas y nunca se le debe despreciar considerándolo como un estorbo o como un objeto con el que puedo hacer lo que se me antoja. Por lo tanto, es importante cuidarlo y la salud física es el factor básico para lograr el equilibrio del ámbito afectivo, intelectual y espiritual. Nuestro cuerpo es uno de los tesoros más grandes que tenemos y para mantenerlo es indispensable tomar en cuenta los siguientes elementos:
• Nutrición. Una adecuada alimentación, balanceada y que incluya los nutrientes básicos, es fundamental para conservar la salud.
• Descanso. El sueño es un requerimiento esencial para recuperar fuerzas. Por otra parte es necesario disfrutar de los periodos de descanso recreo y diversión. Si la prioridad es trabajar y trabajar sin tomar en cuenta la importancia del descanso, llegaremos a caer en el agotamiento, fatiga crónica o hasta enfermar. Nuestro cuerpo, nos manda mensajes a través de los síntomas (dolor de cabeza, de espalda, cuello, estómago, etc) y si no le hacemos caso, tarde que temprano, el cuerpo se cobra la factura con alguna enfermedad.
• Higiene. La limpieza, ayuda a la prevención y mantenimiento de la salud física.
• Ejercicio. El cuerpo requiere ejercitarse para mantenerse saludable. Varios y diversos órganos y sentidos son estimulados por la actividad física. A través del deporte es posible verse, sentirse, trabajar y vivir mejor.
El deporte contribuye a obtener una salud integral. Cuando desempeñamos alguna actividad física hay que considerar tres premisas básicas:

Carmelitas Descalzas, Méxicoa) Realizar una actividad placentera en donde exista diversión.
b) Que el ejercicio elimine los productos residuales químicos (neurotransmisores) producto de las emociones negativas.
c) Hacer algo saludable para uno mismo, tanto a nivel físico como psicológico.
Cuando se busca el beneficio para la salud, se recomienda: nunca realizar algún ejercicio que no deseamos hacer. El ejercicio debe producir alegría, placer y satisfacción.

“Nuestro cuerpo es como una máquina: si no la utilizamos se atrofia.”

Recuerda, nuestro cuerpo refleja, aquello que sentimos o que pensamos, el lenguaje corporal dice más que las palabras
Hoy en día el hombre contemporáneo es invitado a plenificar su existencia como unidad: cuerpo, mente y espíritu. Se trata de vivir el señorío de sí mismo, trabajando porque sus tres dimensiones apunten armónicamente a la santidad en la vida cotidiana.

Preguntas para reflexionar:
¿En cuál de las tres dimensiones, me estoy descuidando?
¿Qué acciones quiero emprender para mejorar en esa dimensión?
¿Realmente cuido mis pensamientos? ¿Cuido el tono de voz, con el que me expreso?
¿Soy congruente con lo que pienso, siento y digo?

Lic. Patricia Vargas Sandoval